sábado, 27 de febrero de 2010

Jugando con la Perra


Para intentar despejar me, salí al patio a bañarme con mi lengua. La perra 'Mía' (así es el nombre que mi dueño le puso a su perra, ya se es poco original) apareció y comenzo a molestarme. Ella quería jugar como de costumbre y... a decir verdad, yo no estaba con ganas de jugar.
Creo que alguien tiene que enseñarle a estos cachorros pulgosos a no molestar a sus mayores... en fin, eso fue lo que sucedió.
Saludos...
@TheMishoBlog